En las tierras cálidas y bajas de Colombia existe un ecosistema tan valioso como amenazado: el Bosque Seco Tropical (BST). Este tipo de bosque, caracterizado por su clima cálido, estaciones marcadas de lluvia y sequía, y una biodiversidad única, ha sido históricamente subestimado y transformado, pese a los enormes beneficios ecológicos y sociales que ofrece.
¿Qué es el Bosque Seco Tropical?
El Bosque Seco Tropical se encuentra en zonas con temperaturas promedio superiores a los 24°C y lluvias anuales entre 700 y 2000 mm. Su vegetación ha desarrollado adaptaciones especiales para resistir largos periodos de sequía, como hojas pequeñas, cortezas gruesas y raíces profundas. A pesar de parecer “menos verde” que otros bosques, alberga una gran riqueza de especies endémicas, es decir, que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.
En Colombia, este ecosistema se distribuye en regiones como el valle del Magdalena, la región Caribe, el norte del Cauca y los piedemontes de la Orinoquía y los Andes, aunque solo queda menos del 10% de su cobertura original.
¿Por qué es un ecosistema estratégico?
El Bosque Seco Tropical cumple funciones clave para el bienestar humano y ambiental:
- Regulación climática y del agua: Ayuda a mantener el equilibrio hídrico en cuencas hidrográficas esenciales para el consumo humano y la producción agrícola.
- Biodiversidad única: Alberga especies en peligro como el mono aullador rojo, la iguana verde, el paujil caribeño y cientos de plantas medicinales y maderables.
- Sostenibilidad rural: Sus servicios ambientales favorecen actividades sostenibles como la apicultura, ecoturismo y agricultura agroecológica.
Una riqueza en riesgo
El BST es uno de los ecosistemas más amenazados en Colombia. Su degradación se debe a la ganadería extensiva, la expansión urbana, la agricultura intensiva, la minería y los incendios forestales. Esta pérdida ha significado también el deterioro del suelo, la escasez de agua y la disminución de la resiliencia climática de las comunidades.
¿Qué se puede hacer?
Proteger el Bosque Seco Tropical requiere de acciones articuladas entre comunidades, empresas, instituciones y organizaciones ambientales:
- Educación ambiental: Dar a conocer su importancia y fragilidad es el primer paso para generar conciencia.
- Restauración ecológica: Reforestar con especies nativas y manejar adecuadamente el paisaje productivo.
- Conservación comunitaria: Incluir a campesinos, indígenas y habitantes rurales como aliados en la gestión del bosque.
- Políticas públicas y compensaciones: Apoyar esquemas como pagos por servicios ambientales, acuerdos de conservación y planes de ordenamiento que prioricen estos territorios.
¿Sabías que proteger el bosque seco también protege tu futuro?
Invitamos a todos los actores, desde agricultores hasta tomadores de decisiones, a mirar con nuevos ojos este ecosistema olvidado. Porque solo conservando lo que aún nos queda, podremos asegurar un mañana más sostenible.


